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Fotografía efectiva para hoteles

Fotografía efectiva para hoteles




Una fotografía es seguramente el elemento que más influencia tiene en la percepción de las personas sobre un hotel. En la mayoría de los casos, una imagen en la web propia, será la primera y única oportunidad que tendremos para cerrar una venta. Lamentablemente, en otros casos, una imagen se convertirá en la pérdida de un posible cliente. Lo mismo sucederá a través de sitios de reseñas, metabuscadores, redes sociales y cualquier medio digital o impreso donde estemos presentes. Es tal el poder de una imagen que muchos incluso olvidarán el nombre del hotel pero recordarán esa imagen en particular que los llevará a identificarnos y diferenciarnos de la competencia.

Para un hotel una imagen vale más que mil palabras. Una imagen tiene el valor de convencer a las personas a que coloquen su dinero en nuestra propiedad y en nuestros servicios. No deberíamos escatimar recursos ni atención frente a la posibilidad de incrementar las ventas e influir en las futuras experiencias de nuestros clientes. Es por eso que hemos agrupado algunos conocimientos básicos y recomendaciones para lograr imágenes atractivas y eficientes.

El mensaje de una foto


Según algunas estimaciones 72 GB de datos ingresan por segundo al cerebro a través de la vista, lo que equivale al 90% de la información que recibimos de todos los sentidos combinados. Irónicamente, con tanto potencial comunicacional, muchas imágenes carecen de mensaje o transmiten mensajes confusos o erróneos. Esto es particularmente cierto en la fotografía arquitectónica.

Pensar en una imagen como herramienta de venta implica conocer a nuestros clientes y saber qué buscan al mirar nuestra propuesta. Esta búsqueda por cierto, no es por un inmueble o una decoración en particular, es por un estilo de vida, por una experiencia concreta. Depende de nosotros que cada fotografía transmita de qué manera satisfaremos dichas necesidades y expectativas.

Una fotografía es una respuesta visual a la pregunta de por qué elegirnos a nosotros y no a la competencia. Este mensaje implícito debería estar en relación a los atributos diferenciadores y la experiencia de usuario que aspiramos brindar pero a la vez tener la flexibilidad de adaptarse e incluso mutar ligeramente para representar las particularidades de cada tipo de habitación o área de la propiedad. Un fotógrafo experimentado en fotografía para hoteles será capaz de tomar diversos atributos y conceptos como lujo, comodidad o ambiente familiar y plasmarlos de manera estética y atractiva.

Otro punto a tener en cuenta previo a comenzar siquiera a sacar fotografías es qué uso se le dará a las imágenes. Hay una gran diferencia en la composición y mensaje de una serie de imágenes de una habitación pensadas para ser utilizadas en un motor de reservas a las imágenes de la misma habitación orientadas a una campaña del día de los enamorados difundida por Instagram. Pensar con antelación en los distintos propósitos y soportes tecnológicos donde se visualizarán las imágenes es esencial para que el fotógrafo pueda producir contenido versátil y eficaz.

Arte versus documentación


Hace poco tiempo, viajando por un pueblo en la costa uruguaya visité la web de un hotel con el fin de hospedarme. Su fotografía principal era una fachada panorámica del hotel en el medio de una verde pradera. No pude resistirme. Se podía percibir la magnificencia del edificio sobresaliendo en la tranquilidad de la zona rural. Para mi sorpresa, cuando finalmente llegué al hotel, descubrí con decepción que la foto había sido estratégicamente tomada desde un terreno baldío frente al hotel y que el mismo se encontraba en el medio de una ruidosa zona urbana. El resultado de esa fotografía engañosa fue un malestar que ni el excelente servicio ni las instalaciones de alto nivel fueron capaces de revertir.

Existe una delgada línea entre el arte, esa impronta personal de cada fotógrafo, y la documentación que representa con fidelidad la realidad del lugar. Debemos cuidar mucho este balance. El agregado en las imágenes de mobiliario, electrodomésticos o vistas inexistentes solo atentan contra la reputación del hotel y la satisfacción de los clientes. Así mismo, ediciones extremas cargadas de efectos y retoques desvían la atención del hotel para ponerla en la imagen en sí misma. En cambio, composiciones en el ángulo correcto con atención al detalle sumadas al ingenio del fotógrafo pueden resultar en una apariencia igualmente atractiva e impactante sin fallar a la verdad ni generar falsas expectativas.

Algunas consideraciones técnicas


Muchas veces nuestro equipo de diseño se encuentra frente la situación de no poder utilizar ninguna imagen recibida por no cumplir con requisitos mínimos de calidad, formato y tamaño. Para el caso de las fotografías digitales es importante siempre solicitar al fotógrafo las imágenes en formato RAW además de las ediciones finales en formatos JPG o PNG. Sin entrar en tecnicismos, un archivo en formato RAW es la imagen sin editar, con la calidad y el tamaño máximos con la que se capturó la misma. Hace las veces del rollo sin revelar de las cámaras antiguas y es muy útil si en un futuro deseamos realizar nuevas ediciones o modificar el área de recorte. Los archivos JPG o PNG, por su parte, son imágenes finales listas para usar pero que ya han sido comprimidas y recortadas para una aplicación específica. Recomendamos almacenar siempre las versiones RAW como copia de seguridad y solicitar que las imágenes JPG o PNG sean de la máxima resolución posible.

Otras recomendaciones en el uso y administración de imágenes digitales:

  • No estirar, ni deformar las imágenes para adaptarlas a una aplicación para la que no fueron pensadas.
  • No ampliar a resoluciones mayores que la resolución original.
  • No aplicar filtros o efectos a una fotografía ya editada.
  • Realizar ediciones siempre sobre el archivo en formato RAW o sobre la imagen original con la máxima resolución disponible.
  • Mantener una copia del banco de imágenes en algún servicio de almacenamiento en la nube para simplificar el acceso a los profesionales involucrados.
  • Colocar nombres descriptivos que faciliten la identificación de cada área o tipo de habitación.

Vídeo y otros contenidos multimedia


Vídeos y recorridos virtuales son también una excelentes herramienta de comercialización. La interacción que estos contenidos permiten incrementan la permeabilidad de la marca a la vez que simplifican la experiencia de usuario. Pero para que esto suceda debemos pensar con antelación si nuestros clientes tendrán la tecnología necesaria para disfrutar estos contenidos sin demoras ni interrupciones.

Las páginas web que en su inicio poseen vídeos de fondo o de grandes proporciones son visualmente impactantes. Aunque ese impacto puede ser negativo si los usuarios no son capaces de visualizarlo correctamente por una conexión de internet lenta o un dispositivo incompatible. Para disminuir este tipo de incidentes recomendamos que el contenido multimedia sea distribuido estratégicamente en las diversas secciones de la web para brindar una experiencia fluida y no perjudicar el posicionamiento en los resultados de búsqueda por lentitud en la carga.

También merecen una mención especial los contenidos destinados a las redes sociales. Lejos de la manera en la que administramos nuestros perfiles personales, estos contenidos deben poseer la misma jerarquía y profesionalismo que una imagen o vídeo en la web del hotel. 

Como consideración final recordemos que una fotografía puede valer una reserva sin importar donde ni cuando se visualice. Por esto debemos asegurarnos que el mensaje, estilo y calidad sea constante. Los contenidos multimediales son el escaparate de nuestro negocio y como todo escaparate nuestras ventas dependen de cuanto logremos llamar la atención de los transeúntes.


Autor: Emanuel Jofré

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