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Cómo debe ser la página web de tu hotel

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En un panorama tan tecnologizado como el actual, con tantas herramientas de marketing, gestión y distribución a nuestro alcance, conviene no perder de vista la imagen que un hotel ofrece a través de su página web. Ni tampoco su utilidad como canal de venta directo. Los avances tecnológicos deberían estar perfectamente integrados en el diseño y funcionalidad de la página web de todo hotel que pretenda mejorar su rendimiento económico y la atención a sus clientes.


Debemos tener en cuenta siempre las siguientes recomendaciones:

Un motor de reservas integrado: quien haya llegado a la página web de tu hotel y se decida a reservar a través de ella agradecerá no tener que salirse de la página para poder hacerlo. Las reservas directas deberían ser las más apreciadas entre todas las que recibe un hotel por un dato fundamental: no tienen comisiones. Y, además, consiguen que el proceso de reserva resulte mucho más fácil para los futuros huéspedes. Casi ninguno quiere un e-mail de ida y vuelta, cuando la mayor parte de los motores permiten hacer una reserva directa, además de ofrecer la confirmación en el momento, tanto para el huésped como para el PMS.
Navegación sencilla: si una página web cualquiera debería ser lo más sencilla e intuitiva posible, en el caso de la de un hotel, mucho más. Tan sencilla, incluso entretenida, que aborte cualquier intención, por parte del usuario, de cerrar la ventana de la página por hastío o por incomprensión de sus contenidos.
Muy visual: lo de las grandes fotos de calidad no es una opción, sino una obligación. El potencial cliente debe tener claro, después de visitar tu web, cómo es tu hotel, su filosofía, equipamientos y servicios. Para ello, puedes utilizar las típicas imágenes profesionales de promoción, pero crea también un apartado para dar cabida a las fotos «reales» de tus huéspedes y el personal del establecimiento.

Visible en todo tipo de pantallas

Responsive: la web debe funcionar tanto en la pantalla del ordenador como en la del teléfono y en otros dispositivos móviles, como tablets. De hecho, hay estudios que afirman que, ya en 2016, hubo más personas que accedieron a contenidos de Internet a través de dispositivos móviles que de ordenadores personales. Además, las páginas webs no responsive corren el riesgo de pasar a ser irrelevantes: Google dejará de mostrar aquellos sites no optimizados para móviles en las búsquedas en este tipo de dispositivos. O lo que es lo mismo, esas webs no responsive serán inexistentes para más de la mitad de los usuarios de todo el mundo.
Información veraz y precisa: hay que actualizar el sitio web con regularidad. Una página web no es un mueble que pueda dejarse a su aire y acumulando polvo con el tiempo. Y la actualización periódica también genera beneficios a nivel SEO. Además, la información debe ser veraz y precisa. Ya se trate de tarifas de habitaciones, de servicios, de disponibilidad o de imágenes. Faltar a la verdad es algo que genera muy mala reputación, on y offline.


La utilidad de un blog

Tener un blog. Pero tenerlo, en serio: es una de las mejores formas de actualizar la información de la página web de forma constante. No se trata de escribir grandes novelones ni historias susceptibles de convertirse en «virales». Es mucho mejor ir desvelando las pequeñas historias que ocurren en el día a día del hotel, las novedades, y mejor si se hace desde un punto de vista personalizado y cercano. Lo ideal es publicar, al menos, un blog semanal.
Guías locales: en un campo en el que, cada vez más, la reputación de los hoteles está ligada a la experiencia de cliente, resulta fundamental que éste entienda que el hotel va más allá de los servicios habituales en estos establecimientos y que tiene a su disposición un amplio abanico de visitas y actividades. Y esto tiene que estar bien claro y visible en la web. Junto a esta guía online es muy buena idea tener ediciones impresas, a disposición de los clientes cuando lleguen al hotel.
Preguntas frecuentes: también muy importante, para garantizar que exista un buen feedback entre el hotel y sus clientes. Estas preguntas deberían satisfacer la curiosidad y/o necesidades de la mayor parte de los huéspedes. Algo que resulta tan sencillo como consultar con los empleados del hotel cuáles son esas preguntas que deben responder día tras día en su trato con los clientes. Además, si éstos llegan al hotel «con la lección aprendida» se logra optimizar mejor el tiempo que debe dedicar el personal del hotel a resolver este tipo de cuestiones.

Para más información, contacta con nosotros. www.pxsol.com